Presentación
Me suelen decir que cambie... Aunque supongo que nos lo han dicho a todos alguna vez. "Así no vas a llegar a ninguna parte". Esa frase me revienta. ¿Dónde se supone que tengo qué llegar?¿Qué se espera de mí?
Estamos rodeados de espectativas, lo que conlleva a una serie de obligaciones y responsabilidades.
"Tienes que estudiar y sacar buenas notas" "Tienes que leer más" "Tienes que estar más sano" "Tienes que cuidarte más" "Tienes que hacer una carrera" "Tienes que encontrar un buen trabajo"...
Algunas veces estas órdenes se camuflan en forma de sugerencia... Ponen un deberías en lugar de un tienes, y tú, claro, aceptas los consejos. Son gente más sabia que tú, han vivido más que tú, por tanto saben más de la vida.
Por eso, cuando te aconsejan que cambies... ¿Tienen razón?
¿Hasta qué punto tienes que defender tu integridad?
Está muy claro que todos tenemos mil defectos, y está más claro aún que siempre podemos escudarnos en el viejo "A quien no le guste que no mire" o "que me quiera tal y como soy"...
Hay gente que sabe llevar eso. Existen humanos en el mundo que aceptan a la gente tal y como es.
Volvemos a la misma duda, ¿seguimos los tópicos y buscamos gente que nos quiera? ¿cambiamos porque nuestra forma de ser es conflictiva?
Soy una enfadica. Tengo uans emociones demasiado infantiles. Me gusta tener el control, y cuando lo pierdo me pongo nerviosa. Me preocupan las cosas, hasta tal punto de que me afectan las nimiedades. Creo que los detalles son importantes, y un gesto a tiempo puede salvar muchas cosas, pero tambien creo que el orgullo y el interés mueve nuestro mundo.
Creo en el amor, por encima de todas las cosas, aunque temo no cumplir lo que se espera de mí en este tema. No creo que haya una sola persona... Creo en el amor verdadero... Pero también creo que se puede estar verdaderamente enamorado de más de ua persona a la vez.
Me aterra el compromiso, pero llevo comprometida seis años.
Soy la contradicción personificada.
Con todos estos datos...¿Debería cambiar?
Hace más de dos años que mi padre se fue, y tengo media familia que dice que desde entonces me he dulcificado, que desde que él se fue de casa soy mejor persona.
No hay mayor error que ese.
Desde que él se fue... Mejor dicho... Si él se fue... ¿quién no se irá?
Y con ese miedo vivo.
Y con ese miedo me levanto todas las mañanas.
Con ese miedo sueño, como y viajo.
Con ese miedo modelo ciertas actitudes.
Ese miedo me esrá creando problemas y está forjando mi personalidad.
Ese miedo palpita cada vez que falta cariño en algún aspecto de mi vida.
Y no tengo ese miedo bajo control.
Es imposible de controlar...
Y ese miedo me empuja a la inseguridad, a los celos, a los enfados, al mal humor, a no saber ni donde encajar, a las pesadillas, a la desgana algunos lunes por la mañana...
Y al no querer ser así, porque ser así me puede hacer perder a la gente que más quiero, son los peores defectos...
Pero el mismo miedo me hace ser así.
Por tanto, me presento en este blog como una contradicción con muchas ganas de escribir. Como otro ser humano perdido... Pero afortunado por la gente que lo acompaña.
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