No puedo evitar pensar en ello.
Estaba en una crisis de pánico, con una decisión muy importante frente a mí, tomada de manera medio formada.
El sentimiento que me inundaba el pecho era el mismo que uno debe tener al estar al borde de un precipicio.
El sentimiento que me inundaba el pecho era el mismo que uno debe tener al estar al borde de un precipicio.
Borré el mensaje, escrito a las 2 de la mañana en unas circunstancias excepcionales.
No recuerdo exactamente las palabras que escribí... Pero iba sobre estas lineas.
No recuerdo exactamente las palabras que escribí... Pero iba sobre estas lineas.
"Es curioso lo que cambia la vida. La velocidad del tiempo, que hace que las semanas de fundan con los meses, que vivamos entre navidades, momentos fugaces entrechocándose unos con otros.
Y aquí me encuentro yo, intentando decidir. Intentando saber de qué va todo esto... Así que solo puedo decirte una cosa.
Sé que nos hemos apartado bastante, y que nuestros caminos son completamente diferentes ahora... Pero espero que encuentres o que quizás ya hayas encontrado aquello que te de vida. Aquello que te llene, que te complete. Espero que encuentres vida en todo aquello que hagas.
Yo, por mi parte, sigo algo perdida. Sigo buscando... pero siempre con muchas ganas y sueños, todo mezclado con una pizca de locura... porque.. ¿para eso estamos aquí no?"
Obviamente no encontré la respuesta que esperaba.
Obviamente, los caminos están tan aparte que el fino puente de la amistad y los recuerdos apenas se sostiene.
Pero... de eso va todo esto, ¿no?
Encontrar el camino, los momentos. La vida... entre sonrisas, ojos que brillan y alientos perdidos.
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